martes, 29 de agosto de 2023

 Ante tanta mentira, ante tanta injusticia, ante tanta falsedad e hipocresía, el poeta, como ente social, debe hablar, e incluso clamar y gritar a través de su poesía.

(Click sobre imagen o enlace para ver el vidopoema)


Hablaba gritando,

como quien grita

para espantar sus temores.


Hablaba como quien huye,

confundido en la espesura

de la piel del bosque.


Hablaba con prisas,

sin signos de puntuación

y lo que es peor: sin silencios.


Y hablaba sin parar de hacerlo

para así evitar la furtiva pregunta, 

como quien quiere borrar su pasado

al declarar ante un implacable juzgado

y así mostrarse huérfano de pruebas acusatorias.


Hablaba sin sentido

y pagaba caro el silencio ausente

cara la vida desatenta,

a duro precio el pan de cada día.


Rasgaba la garganta en cada grito

y cada grito era la súplica del sordo.


El metal noble del martillo,

no atinaba con la superficie del yunque.


Así el poeta, 

son tiempos de mentira,

tiempos infértiles, 

Una farsa a la que gritar.


lunes, 21 de agosto de 2023

 Dice el refranero: "En agosto, frío en el rostro", como preludio del fin del verano. El ciclo de las estaciones gira como tornillo sin fin. Así la vida y así los vientos. (Click sobre enlace o imagen para visualizar el videopoema)


AGOSTO

 

La arena anda con calentura de agosto,

abrasa la desnudez del pie descalzo,

solo la noche es cita de ojos y estrellas,

ventanas abiertas sabiéndose trópico.

 

Escaparate de vuestra melanina,

o del blanco albino del ser diferente,

sueños de ojos vencidos por el insomnio,

litros de elixir de dioses, faraones,

corren por la venas de asfalto y de bares,

del pueblo que espera que llegue el otoño.

 

Solo el viento hace presagiar el final,

fuego en los rostros en las tardes de estío,

fresco y sanador cuando luce la luna,

la piel que se eriza al roce de su soplo.

 

Así, tal como agosto somos tú y yo,

esperando la llegada del otoño

y nuestro amor es el alma de aquel viento

ahora caliente, calmo, luego fresco.

al fin y al cabo, indomable,

así son todos los vientos.


domingo, 13 de agosto de 2023

 ¿Alguna vez han pensado que les gustaría volver al pasado, o volver a empezar, pero con la experiencia y el conocimiento que hemos adquirido con la edad? Yo sí, lo reconozco.

Esto puede tener un efecto perniciosos, además de la pérdida de frescura de lo que se vive por primera vez, ese efecto generado por la aplicación del conocimiento para no caer dos veces en las mismas piedras, nos hace ser precavidos y huidizos ante las adversidades, cobardes, al fin y al cabo por no querer volver a sufrir el dolor del abandono. de esto va el videopoema de este finde (click sobre imagen o enlace para verlo)


Caminé, por senderos sin destino,

portando, solo un único equipaje,

una maleta de piel y de credos,

pesada y repleta de nubes grises.

 

Olvidé las palabras del poeta

no fui haciendo caminos al andar,

creyendo que las estelas del mar

son heridas eternas de agua y sal

 

Saturé la vista con luz pulsante,

del latir de corazones ajenos,

mientras de mi latido me olvidaba

como se olvidan, del suyo, los muertos.

 

Saldré un día a recibirte, a la puerta,

cuando por mi cuenta encuentre el camino,

que me lleve de mi casa a tu hogar,

mi maleta libre de nubes grises.

 

No más credos ni dudas, yo seré

y dejaré miguitas de cariño

en cada rivera de los arroyos

para saber volver, si acaso llueve.

 

No vaya a ser que la lluvia sea ácida

aunque ya no porte las nubes grises.


domingo, 6 de agosto de 2023

 Probablemente todo lo que tiene un inicio, también tiene un final, a veces nos empeñamos en mantener asido, con la atadura de la no aceptación, un amor que ya no tiene sentido de ser, una amistad difusa e inconsecuente, un sentimiento vano, una espalda que huye de nosotros y aún salimos corriendo detrás por miedo a perderla...debemos de saber soltar amarras para navegar y dejar navegar libre, o tal vez no...¡cuesta tanto el desprendimiento! (Click sobre imagen o enlace para ver videopoema)


He cometido una equivocación,

no se si grave,

lo reconozco ante todos vosotros,

—prefiero vuestro prejuicio—

a fin de evitar las lenguas ajenas

y el veneno que supuran

por las papilas gustativas,

esas que aprovechan la mínima,

para engalanar mi tozudez.

 

Me dicen que es de humanos,

que se equivoca quien tiene boca,

pero su fingida sonrisa los delata,

sus ojos no reflejan comprensión.

 

Sí, me equivoqué de plano,

le confesé al espejo del aparador,

que no atinaba a atarme los zapatos

ni a encender el televisor:

el mando a distancia se convirtió,

por el arte de tu ausencia,

en un robot asesino,

que electrocutaba cada dedo

al tocar sus teclas.

 

La cocina brilla de desuso

pues ya no me apetece cocinar,

solo me alimentaba verte comer,

ahora ya no tengo ese alimento

ni siquiera la botella de agua

ha bajado de nivel

ni siquiera sé si seguiré vivo

por mucho tiempo.

 

Tan solo sé que cometí un error:

fue decir a las cuatro esquinas,

que no puedo vivir sin ti

sin percatarme que, con sigilo,

el viento, que se cuela por las rendijas,

hará llegar mi queja hasta ti.


sábado, 29 de julio de 2023

 Los pensamientos son como aves, libres en su vuelo, cuando positivos; una loza insufrible, sobre los hombros, cuando son pesares.

Volaba un pensamiento,

vestido de gaviota,

vislumbrando la plata

del pez que huye y salta

sobre la patena del mar en calma.

 

Volaba un pensamiento,

vestido de paloma,

oteando azoteas,

cotilla de ventanas,

de casa oscura de fachadas blancas.

 

Volaba un pensamiento,

con su vestido de águila,

esquivando en su vuelo,

copas desaliñadas

de árboles soportes de las montañas.

 

Volaba un pensamiento,

de oscura golondrina,

buscando un nido nuevo

por todas las esquinas

de balcones sin flores y desidias.

 

Volaba un pensamiento,

vestido de gorrión,

alborotando plazas,

y terrazas, y bares,

robando migas de picos y panes.

 

Volaba un pensamiento

desnudo iba de pájaros,

desojando los pétalos,

rojos de soledades,

invisibles y caros, sus pesares.


 Cuando somos pequeños nuestro caminar es rápido, deseando con efusividad ser "mayor", sin embargo el tiempo pasa insoportablemente lento para nuestras pretensiones. Cuando nos vamos haciendo mayores, nuestro paso se ralentiza y el tiempo inexorable, acelera y pasa demasiado rápido para nuestro deseo. Al final, es ley de vida, nuestro paso se detiene y el tiempo sigue, aunque ya no nos afecte, pues volvemos a ser polvo de estrellas


SIETE VÉRTEBRAS


Una araña la frente va rondándome, 

tejiendo está sospechas y rencores,

mientras me rompen, el pecho, los cascos

de una yegua, soledad desbocada,

que me vacía de aire los pulmones.


Me atraviesa, el corazón, ese pico

de la garza negra de los temores,

y entre mis piernas están anidando

todas las serpientes de mis dolores.


Me arde la mar entre los dos atraques

de los norayes de mis ojos muertos,

y el volcán rugiente se va apagando

en la ladera de mis labios secos.


Se rindió el árbol de las siete vértebras,

claudica al paso infame de los años,

mi cuerpo ya no es carne, ahora es natura

y mi queja ya no es voz sino viento.


sábado, 22 de julio de 2023

El erotismo es consustancial a la poesía, el ser humano se mueve en un tiovivo de interacciones eróticas, señas que imperceptible, involuntaria e  instintivamente mandamos al ser deseado en forma de miradas y gestos, y así transmitimos nuestro estado de turbación aún sin quererlo, cuando no, lo hacemos a través de los versos de un poema cargado de intención, como lo es el videopoema de este finde.


Ayer fue viernes,

como podría ser cualquier otro día,

bajé por la ladera de tu cuerpo

como quien conoce el camino de vuelta,

sin dejar migas de pan

para perderme sin remisión

.

Tu cuerpo tiene senderos inhóspitos,

veredas no recorridas

en el canal de tu pecho,

curvas sin asfaltar,

montes sin señales de prohibido el paso,

ni de coto privado de caza,

árboles que dejan ver

la inmensidad del bosque.

 

El vórtice de tu ombligo

me hizo estremecer de vértigo,

su fuerza centrípeta

me atrajo como imán de neodimio.

 

Me di por perdido

en la isla de tu cintura,

caminé mil veces a su alrededor

para solo encontrar

un océano de sábanas.

 

Cuando me percaté

de lo inevitable,

sacié mi sed a sorbos

del elixir de esos muslos,

que son columnas de mi templo,

y descansé ahíto

sobre el tálamo de tu pecho.

 

Ayer fue viernes,

y aún ando perdido en ese ensueño.


 Hay veces que por aparentar ser más eruditos forzamos el idioma hasta la impostura (click sobre imagen o enlace) EL IMPOSTADOR Hoy toca pon...