domingo, 2 de enero de 2022

La verdad es que no recuerdo cuando empecé a juntar palabras con la pretensión de componer osados versos. Desde muy niño me apasionaba la lectura de las composiciones de los grandes clásicos del siglo de oro español, del romanticismo, de las generaciones del 98, del 27, del 36, del 50…, incluso leía a Virgilio, Horacio, Ovidio, etc. Bebía de las rimas de Becquer, de la bravuconería del pirata de Espronceda, de la sensualidad de Los Sonetos del Amor Oscuro de Lorca, de las genialidades de Góngora y Quevedo, y de tantos y tantos poemas y poetas que me resultaría imposible enumerarlos en este momento, en pro de la brevedad y amenidad del mensaje. Quizás por pudor, por respeto, por humildad… mis versos quedaban guardados en cuadernos cerrados, sin ver la luz de otros ojos lectores que no fueran los de mis queridos más cercanos. Hasta que se cruzó en mi camino un editor, más osado que yo, que se atrevió a publicar mis poemas; y ya van dos poemarios y lo que te rondaré moreno. Gracias Manuel, no me cansaré nunca de agradecerte tu valentía.

El videopoema de este finde habla, precisamente, de mi interacción con la poesía, de mis musas, de mis luces y de mis sombras, de todo hay en la singladura de un poeta. 





SOL DE MEDIA TARDE

No sé cuándo me desdoblé por primera vez,

quizás fuera justo a las luces

que prolongan los amaneceres de la vida;

solo sé que una barquilla me surcó la frente

y que sobre el papel dibujé una despedida.

 

Más tarde, no mucho más tarde,

apareció mi mano cogida de la suya

para nunca más abanicar el aire sola.

Con su calor compuse la mejor sinfonía

y colmé de mis versos sus noches y sus días.

 

Yo también tuve que cruzar un loco desierto

de años oscuros y de negras arenas secas,

de prosaicas dunas inmensas.

 

Pero siempre se repite el glorioso milagro,

cada día resucitan los poemas muertos,

con cada nueva amanecida.

 

Saldrá el sol de media tarde,

creará nuevos versos de imágenes antiguas.

Porque yo ya soy como ese sol de media tarde

aunque mis versos los soñé cuando amanecía.


sábado, 1 de enero de 2022

Para mí, no hay mejor manera de despedir y de recibir que con unos versos. Eso vale, incluso, para despedir el año y para recibir al nuevo. Mis mejores deseos para todos mis seres queridos (en esta categoría incluyo a familia, amigos, conocidos y seguidores de mi poesía). Que el 2022 traiga el fin de los males que nos aquejan y la felicidad que nos merecemos. Un millón de besos y otro millón de abrazos, repartíroslos como os apetezca, son gratis y gratificantes.

CUERPO DE CARTÓN

 

Ya caduca cae la última hoja del manzano,

al aire tronco y ramas desnudas

—las vergüenzas lucidas de la naturaleza—

los nuevos brotes dan señales

de la muerte aparente que en muerte reverdece.

Susurro vital como de labios.

 

Quedó pequeña de talla la piel de la sierpe,

resecado y desvaído cuero;

bajo el costroso traje, late todo un arco iris,

lozanía en cuerpo de veneno

de la muerte aparente que de muerte renace.

Surco en la tierra, Ofiuco en el cielo.

 

Acordeón andante teje hilos en la rama

y se cubre de seda y se esconde

en la mansión corpórea; muta su apariencia,

se dota de alas, ave fénix

de la muerte aparente que de muerte rebrota.

Vuela vestida de mariposa.

 

Cartón colgado de una alcayata en la pared,

otrora luciendo hojas de días,

como las del manzano, fueron cayendo una a una.

Alguien descolgará el cadáver del calendario,

muerte real de un año pasado,

y otro colgará el cuerpo de cartón de un nuevo año.


sábado, 25 de diciembre de 2021

 Hay días en que te levantas de la cama sin pensar en nada, como digo yo: con el disco duro en blanco, dispuesto y virgen para grabar un nuevo archivo vital. Pero existen otros momentos, otros despertares, en que la información que se gravó en nuestra memoria, aflora sin remedio. Hoy es una de esas mañanas, ¿A cuántos seres queridos hecho de menos al levantar este día de Navidad?, a mayor edad, mas personas van apeándose de nuestro camino, aún siendo todos seres que nos habitan y que forman parte de nosotros.

Hoy, al abrir las cortinas rojizas de mi habitación, a modo de telón del teatro de la vida, por mi ventana pude ver la misma plaza de todos los días, con las mismas ausencias de siempre... 


LA PLAZA

 

De nuevo da comienzo la función:

el telón, como alas de ángel caído,

eleva el vuelo sobre el escenario;

la mañana se despereza y trina.

 

Se oye algún tono agudo, alegre e infante,

pululando los estambres de un banco

en la plaza, hormigón que toma vida,

al compás del aroma a pan reciente.

 

La riada de filamentos de luz

se tamiza entre el fractal de magnolias,

tiñe el columpio de seres efímeros

que simulan a los niños futuros.

 

La ciudad, siempre la protagonista.

Nosotros, los actores secundarios,

somos fácilmente reemplazables,

basta que el guionista nos trueque el sino.

 

Se improvisa el diálogo cada día.

Siempre son las mismas cortinas rojas

mas nunca se interpreta la misma obra.

 

Hoy la lluvia quiso cambiar forillo,

los charcos de la plaza —son espejos—

nos devuelven, por un día, los rostros

de aquellos que alguna vez la habitaron.


sábado, 11 de diciembre de 2021

 Hoy ha sido un día muy especial, mi amigo y compañero de Tertulia, Eugenio Barriola, ha dado a luz a su primer hijo literario en el Espacio Quiñones. De nombre le ha puesto "Litoral de Tinta" y a mí me tocó el honor de susurrarle los versos a modo de nana, a duo con su padre, de su primera página, despacito, a media voz, para que despierte poco a poco de su letargo y se muestre a las aguas del atlántico con toda la fuerza de la poesía.

Vaya para Ikastun (Aprendiz como gusta de llamarse) mi videopoema de este finde.

Mucha suerte, compañero, y a volar en manos de las musas.




A EUGENIO BARRIOLA POR SU “LITORAL DE TINTA”

Yo también quiero pronunciar tu nombre;

recoger de la tierra lo que araste

con la pluma de la tinta mojada.

 

Las lágrimas, Eugenio, no son agrias 

tras el vendaval del abrazo puro,

ofrenda de flores de agua salada.

 

Si desaparece el azul del cielo

tras las férreas rejas de tu ventana,

tu claustro acabará siendo mi claustro

y no volverá a brotar la ilusión.

 

Florecerán las alas de tu pecho,

volarán libres de aprensiones vanas

pues el impar no refleja

igual en el espejo,

y tú, al fin, seguirás queriendo.

Lo prometiste.


domingo, 5 de diciembre de 2021



¡¡¡Va por todas!!!





Surcos de rabia por tu blanca tez,

esperas a la perdida conciencia

de aquel que fue y ya no es,

—mientras ardes en un infierno ajeno.

 

Sabes que gritar no mueve desiertos,

sólo el viento levanta sus arenas

y aún así no encuentras el momento

de girar en contra de tu planeta.

 

Y aquel que fue y ya no es.

Antes seda y ahora látigo,

palabra de amor y ahora soez,

derrama sobre tí el desasosiego.

 

Viste blanca la calma

en contra de su naturaleza cruel,

sobrevuela negruras,

¡abandona el que fue tu nido y cárcel!

 

¿Y ahora dices que no lo conoces?

Es tu nombre, tu nombre de mujer

¿ves? ¡es tu dulce nombre de mujer!


sábado, 27 de noviembre de 2021

 Este sábado celebramos una nueva Tertulia de Puertas Abiertas en el rincón de la poesía del Parque Genovés. El tema, puesto esta vez por nuestra querida Larisa, fue "Ausencia".

 

Dio muchísimo juego dando lugar a hermosísimos poemas y a una suerte de suelta de sentimientos y de opiniones que otorgaron cuerpo de prestancia y elocuencia a nuestra tertulia. Hoy mi video lo compone uno de los poemas que declamé en el inmejorable espacio poético: "Sin ti".



A veces suena la canción nonata,

arde el hielo breve de unas palabras,

renace el sol en el ocaso oscuro,

muere el día en el pan

reciente del mañana.

 

A veces una montaña es pradera

y la escalera empinada es rellano;

un reloj mana arenas en la orilla

del sendero infinito

que recorre mis venas.

 

A veces el ciclón es pura calma;

el satén de seda, papel de lija;

seré la víctima propiciatoria

del altar de tu cama

pleno de tu silencio.

 

A veces la penuria es abundancia;

el plomo de ojos, oro de alquimista;

el océano entero en una gota:

la lágrima salada

que desmonta certezas.

 

A veces, solo a veces,

nada tiene sentido,

todo se acota al dolor de tu ausencia.

lunes, 22 de noviembre de 2021

 Hoy compartí paseo por las calles de Cádiz con mi gran amigo, editor y poeta: Manuel Rivera. Venido de Tarraco aunque nacido en Córdoba. Estuvimos escudriñando por las librerías de Cádiz en la búsqueda de unos libros, de materia específica, para documentar un proyecto común, de momento, en mente y, esperemos que más pronto que tarde, tome cuerpo en forma de libro.

 

A él va dedicado mi videopoema de este finde.




OCURRIÓ EN CÁDIZ

 

Nos cogió en la terraza de un bar,

enjugábamos incomprensiones

dentro de una jarra de cerveza,

hablábamos sobre la amistad.

 

Adoquinado granito gris

que oscurecía, de repente,

al compás del nublado gris

—al ritmo que se consumía

un cigarrillo entre tus dedos—

como aquella excusa tan inútil

de una nueva estúpida ausencia.

 

Ida y vuelta circunnavegamos

y, a veces, incluso nos reímos,

tú con la risa extraviada, a veces.

 

Por tomar la vereda del cante,

un solo número y dos libros:

son tesoros entresacados

del desván de un dispuesto paseo.

 

Y, casi de repente, la lluvia.

Nos cogió en la terraza de un bar.

 Hay veces que por aparentar ser más eruditos forzamos el idioma hasta la impostura (click sobre imagen o enlace) EL IMPOSTADOR Hoy toca pon...