martes, 25 de octubre de 2022

 Este viernes se celebró, en el Espacio Literario Quiñones, un encuentro poético por la paz, el videopoema de este finde fue mi granito de arena para este evento. "El nombre de la paz".



EL NOMBRE DE LA PAZ

Deja de venderme auras espectrales

—no comercio con fríos traficantes—

menos aún si el producto son sueños.

 

Prefiero la simple albura del dhoti,

o un caritativo hábito marchito,

o la palabra negra asesinada

o encarcelada en inmundo apartheid.

 

No me despaches palabras vacías,

es más fuerte el silbido de las balas.

Un saco de promesas incumplidas

tatuó en mi frente incrédulas miradas.

 

Tierra removida, ausente de siembra,

ya no alimenta la flor guerrillera,

es sudario, es sudario, es un sudario.

 

Deja de ofertar esperanzas vanas,

no es a los dioses a quienes ofendes

es a la humanidad lesa y ufana.

 

No utilices el nombre de la paz en vano.


 El videopoema de este finde trata sobre la verdad desde el punto de vista de la filosofía, y más concretamente del de Ortega y Gasset. Porque, a veces, conviene plantearnos conceptos y, en este caso podemos preguntarnos ¿Que es la verdad?, ¿es mi verdad quizás o es , tal vez, tu verdad?...


VERDAD

Leyendo a Ortega

 

Soy el Buscador de lo desconocido,

la obra imperfecta del divino arquitecto,

el ser que es tan solo un punto de vista

en la inmensidad vacía del universo,

esa que siempre será conclusa mañana.

 

Soy meridional y mediador y observador,

la razón interpuesta a lo irracional,

el combate imprevisible entre verdad o vida

que arbitra impasible el pensamiento,

ese, esencia de la voluntad de lo vivo.

 

Soy un ángulo de lo real, y tú otro,

el número y el color, la forma y el sabor.

Soy, al mismo tiempo, ensayo e intuición.

 

Soy órgano único en la búsqueda,

como tú, de la verdad,

¿Cuál es la plenitud de su signo?

Santificada sea en su ausencia,

pues la verdad es amor,

la verdad absoluta es amor absoluto,

la mentira absoluta:

es odio que fabrica inconexión,

aislamiento y desligue,

atomatización del orbe,

desaparición del individuo.


 Este viernes tuvimos una nueva Tertulia de Puertas Abierta a la Imaginación, esta vez, dedicada a Federico García Lorca, en el 86 aniversario de su muerte, ocurrida en la aciaga madrugada del 16 de agosto de 1986. Disfrutamos de una tarde esplendorosa, llena de poesía, canciones, teatro e historias en torno a la figura del  gran poeta. Mi contribución fue en forma de silva poética, que constituye mi videopoema de este finde.


UNA SILVA PARA FEDERICO

 

Callar y quemarse, el peor castigo.

Cuando las cosas llegan a los centros

ya no hay quien las arranque.

 

Sobre tu cuerpo habrá penas y rosas.

 

Las cuencas de tus ojos,

el hueco de tu boca,

las falanges de dedos,

no serán ya más muerte, serán mar,

un mar sin ojeras que nadie agrande,

un mar fuerte y fecundo

en columnas de muslos

del templo de la sangre

—al que tú, Sansón de pelo azabache,

destruiste con un verso.

 

Yo digo: ¡no!, ¡no acabó la madeja

del te quiero y me quieres ¡

que tu amor te escribió al leer tu ruego

llenando de palabras tu locura.

 

Tu voz de gramola, luna y gacelas,

siempre regó la duna de mi pecho,

porque eras amor y hoy naturaleza,

porque no te encontraron,

que no, no te encontraron

y es que no te buscaron

en las entrañas vivas de poetas.

 

¡Silencio! habla bajito

que el niño de luna ya está durmiendo, y…

los verdes siguen buscando tu cuerpo,

¡silencio! guarda por siempre el secreto.


A veces la poesía se convierte en queja, en protesta en reivindicación, en grito sordo del poeta. Hoy, mi videopoema, está inspirado en el miedo y en la rabia, y en la impotencia.

Suenan tambores de guerra; la palabra que debiera desaparecer de todos los diccionarios, de todas las lenguas. 

La paz es prostituida con la firma en papel mojado de tratados y armisticios, y la tinta invisible de la pluma de los poderosos.

Una marioneta, el Batillo de Europa, siempre manejada por hilos ajenos, por las manos extrañas de América, Rusia o, cada vez más, China… y resulta que es el sitio donde vivimos y no podemos decidir sobre la suerte que corremos.




 

SIEMPRE EUROPA

 

La mar no es el enemigo, es camino.

Cobarde la emboscada del gabacho

que a estribor y babor cobra las vidas

del Marqués Cardeñosa y su galeón.

 

El velamen volando entre dos aguas,

perdidos trinquete, mesana y mayor,

escuálidos tripulantes y escuadra,

lucha con mendrugos y escorbuto

mueren de a diez en la bahía.

 

Ni la Paz de Westfalia,

ni la de los Pirineos

Treinta años de batallas,

siempre Europa

siempre la misma Europa, que se desangra,

 

Los cincuenta de Versalles

no taponaron profundas heridas

volcanes que supuran odios eternos

ojos que destilan venganzas incumplidas.

 

Ni los cuarenta y nueve de San Francisco

ni el Código de Nüremberg

ni los acuerdos del setenta y nueve de París

ni las brasas aún calientes de la guerra fría.

 

Ni la pluma sin tinta

que firma tratados y promete paz

 

Antes pedreros y falconetes y bombardas,

ahora drones y misiles intercontinentales,

siempre Europa

siempre la misma Europa, que se desangra,

sábado, 17 de septiembre de 2022

 Pensamos que todo ha de tener un principio y, en nuestra bonhomía, no asumimos que a veces, también todo puede tener un final, incluso el amor...


EL ANCLA

Tú borneas sobre el ancla,

hundida, profunda y vana,

en el fondo de mi pecho,

rondando verdad y arana.

 

La borda se me hace inmensa,

la proa visión lejana,

el lago es ahora océano,

el tripulante ya es diana

por premura del asiento

de la cadena alazana.

 

hambre, sudor, aire y lágrimas

al capricho de tus ganas.

 

Quisiera llegar a puerto

y lanzar ciego la liana,

amarrar fuerte al noray

doliente en la atarazana.

 

Que me extirpen en su dique

las cadenas de tu cama,

 

y así, a pecho descubierto,

confesarle a la almohada:

¡existo como un sin ti libre,

sin anclas y sin morada!


 Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, decía Antonio Machado, la mía son recuerdos de un patio de Cádiz. Esta semana pasó por mi despacho, por una cuestión personal, un amigo de toda la vida y vecino, como yo, del Patio de Santa Teresa. Pasamos más de una hora rememorando nuestra niñez y juventud y las historias vividas sobre el albero de ese patio. Inspiración inevitable para el videopoema de este finde, va por vosotros, niños del Patio de Santa Teresa.

La última vez que estuvimos juntos fue en junio de 2013, hace 9 años (En el club náutico "Viento de Levante"), ya va siendo hora de reunirnos de nuevo.


CRÓNICAS DE ALBERO

ROMANCE DEL PATIO


Mis recuerdos son de albero,

de balón de reglamento,

BH con ruedas infinitas,

rozaduras de cemento.

 

La ropa tendida como banderas,

apodos por señas de los balcones,

color a madera —el puesto de Luis—

cubos de basura y los apagones.

 

Abascal apunta sobre la estraza

la dita que cuelga del mostrador,

sustento debido por cada casa

cobrado por semanas del fiador.

 

El elástico, la comba, la lima

el mangüiti, la rayuela, el coger

el pollito inglés sin mover los pies,

partido de fútbol, o el esconder.

 

Llantos curados con saliva

—chichones y moratones—

de la madre que consuela

besos, mimos y achuchones.

 

Patio de Santa Teresa,

de San Leo y Santa Estrella,

de las puertas siempre abiertas,

de toda una niñez bella.

 

Voces que pintan las tardes

del color de los deseos,

de tareas olvidadas

en la maleta de cuero.

 

Juanito, Juanito ¿bajas?

¿Vecina tú me has llamado?

¡que primero es la merienda!

y ya está el bollo formado.

 

Los pavos y pollos sueltos,

Curro y su puro cubano,

ceniza en los chicharrones,

escaso aseo en las manos.

 

El día de Reyes que es un estruendo,

los niños sobre el albero jugando,

los unos con su bicicleta nueva,

otros con equipación estrenando,

 

a los que nada pusieron

solo los están mirando.

Memoria en patio de albero

con sus risas y sus llantos.


 Tarde o temprano, a todos nos llegará la hora de la jubilación. Para algunos será un abismo del que se desconoce la profundidad, para otros: horas vacías sin saber como llenarlas. Para los más, el descanso y la liberación de toda una vida dedicada al trabajo. 

Yo pienso que hay que tomársela al pie de la letra de su semántica. Jubilación viene de júbilo y la RAE nos dice en única acepción que su significado es:  Viva alegría, y especialmente la que se manifiesta con signos exteriores. 

Pues eso mismo, ¡Vivamos y compartamos la alegría de sabernos libres y jubilosos!


JUBILACIÓN

Una editada postal sin remite,

vacía de mensajes y proyectos,

es laguna épica de aguas pretéritas,

oasis ignoto de aguas futuras;

la siega de un inesperado otoño,

semillero de vida, siembra de horas.

—La noria llena la finita acequia

con el sudor de la frente de Adán.

 

Ardió la cera, se agotó la vela,

el sendero sigue por el abismo,

nace el vértigo de ignorar su fondo,

nos sentamos en el borde y apagamos

todo lo que fue, todo lo que fuimos.

Fundimos nuestra mente en la pregunta,

como el rosco en el mar de un mal naufragio

—¿y ahora qué?, y después de ahora, ¿qué?

 

La noria que rueda cambia su giro,

remites la postal llena de versos,

el oasis se abre en vergel de historias,

se recogen los frutos otoñales,

no arden las ceras, prenden los deseos

y el abismo cruel es ya una pradera.

Está por venir la hora de la siega

—¿y ahora qué? ¡ahora empieza la vida!

 


 Hay veces que por aparentar ser más eruditos forzamos el idioma hasta la impostura (click sobre imagen o enlace) EL IMPOSTADOR Hoy toca pon...