No sé si alguna vez se han planteado confesarle a un papel en blanco lo que es incapaz de confesarle a la persona amada...
LA CARTA
No sé si algún día leerás esta misiva
ni sé el cajón en donde esperará tu mirada,
ni la mano curiosa que me delatará.
Este folio, ahora en blanco, pronto teñiré
con la nostalgia despiadada de lo perdido,
el confesionario velado de mi pecado,
trataré de imprimir mi culpa en cada palabra
diluiré tu perdón con la humedad de una lágrima,
todo un mar azul extendiéndose en una mancha.
siempre sobreviví en la farsa, en mi propio engaño
piensas que nunca fuiste mi mayor prioridad,
precisamente por eso es mi triste naufragio,
nunca hubo mayor prioridad que hacerte feliz
ni mayor fracaso que no haberlo conseguido.
no plasmo excusas donde no me la solicitan,
libre de voluntad vuelco, sobre el papel, mi alma
y aunque herido por el más duro de los fracasos
en lo que nunca te fallé es en mi amor sincero.
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