¡GUERRAS NO!
Quisiera que mis palabras volaran
bajo los cielos libres de las ágoras,
prestarles mi garganta a los que claman
o clamaron hasta perder el alma,
llenarles las manos con acuarelas
para que nunca más reinen los grises,
esos grises que pintan a las guerras
de todas las penas grises.
Todo pierde su color, son tinieblas
la pólvora ahoga la luz de la tierra,
sólo el fuego ilumina por instantes,
las mantas cubren, sobre el gris desierto,
el fruto del vientre de cada madre.
A hierro seguimos matando y muriendo,
a hierro los niños pierden sus miembros,
a hierros grises, grises hierros.
Allí se mató en nombre de la Cruz,
allí se mata por la piedra negra AlHajar alAswad
o se ajusticia al pueblo no elegido
en nombre de la justicia divina
en lienzo tejido de Tierra Santa.
Allí es la fe ciega la que asesina,
su Dios es poderoso caballero.
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