Y un día se marchó, no miró atrás, pero nunca dejó de ser niña...(click sobre imagen o enlace para ver videopoema)
NANA DE LA NIÑA GRANDE La noche herida se vistió de día, un dosel de brisas cubre la cama, tu antebrazo lánguido se derrama, aborda tibio la sábana fría. La luna aviesa disputa a la aurora el silencio ácido de su partida, enerva los vientos tan afligida sin asumir, que ya le llegó su hora. Traté de entretenerte en mi almohada, canté la nana de la niña grande, de lágrimas de miel tu tez manchada. Alteré las horas de los estambres de los relojes de flores marcadas, por engañar la luz y su raigambre. Porque la niña grande no se vaya capaz soy de ceder ante el pirata, que me ganó su amor en la batalla, perderme indigno por esa injusticia, un platillo vacío entre las manos, suplicando limosnas de caricias. Durmió la niña grande en mi regazo, me así al brazo lánguido que derrama para que nunca llegue la mañana, antes de disfrutar su último abrazo.
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