Cuanto daría por volver a tener la fe que iluminaba mi niñez, volver a ir, de la mano de mi madre, a las novenas de María Auxiliadora...Cuanto daría por tener la fe que otros disfrutan. (click sobre enlace o imagen para ver videopoema)
SIN DIOS
Acaricié con fe el manto sedoso
de la imagen emperlada de lágrimas,
enterré mis dedos en la hendidura,
vistos dos milenios y aún sangraba.
Recorrí a gatas todas las iglesias,
persigné en aguas de sus benditeras,
compartí con mis padres el pan ácimo,
gocé el dulzor del caldo Lagarero.
No sufrí ara en que no sacrificara
a cada cordero de mi rebaño;
entregué mis larga noches de insomnio
a la letanía de un padrenuestro,
en la esperanza de, si Él no me oyera,
por lo menos me vencieran los sueños.
La noche es larga, la mañana vence,
llegan las luces con las mismas dudas,
conecto el matinal, las mismas muertes,
le tendré que agradecer mi fortuna,
en el humo del café, está presente,
desde la pantalla un sin dios me observa.
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