Unas veces tempestad, las más, mar en calma, así mi corazón de agua, por donde tú dibujas singladuras (click sobre imagen o enlace para ver videopoema)
OCÉANO
Tengo en mi pecho un océano
donde confunden lunas y mareas,
a veces sangre; depende del roce:
cristal de agua reflejo de las nubes.
Cuando tú lo navegas, mar en calma,
la suave brisa caza las escotas.
Circunnavegas el centro
sin escolleras que estorben viradas.
Nadie advierte el capricho de los vientos,
ni avisa al pecho para la tormenta,
esta llega a merced de unas palabras,
nutriendo el cardumen de los silencios.
Tengo en mi pecho un océano
de inviernos, tormentas y marejadas,
donde la luna vive si es espejo,
las nubes se disfrazan y acicalan,
y tu velero traslucha su proa
hacia mis centros, al llegar la calma.
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